miércoles, 9 de junio de 2021
domingo, 30 de mayo de 2021
Hola!! Espero que estén muy bien.
Comenzamos una nueva semana de trabajo. Hoy sólo voy a subir actividades para hoy y algunas cosas que van a tener que tener preparadas para el meet del dia martes. El día miércoles 2/6 voy a estar subiendo al blog nuevas actividades
Les dejo el enlace para el meet que vamos a tener el martes 1/6 a las 13:30 hs
meet.google.com/bax-wtpz-zpt
Aquellos alumnos que no están asistiendo presencialmente deben enviar las tareas al siguiente mail: maria.minnicelli@bue.edu.ar
..........................................................................................................................................................
PROYECTO: MI PROMESA A LA BANDERA
En el meet del dia martes vamos a trabajar en este proyecto. Deben buscar información sobre la vida de Manuel Belgrano. Deben tenerla a mano y leída en el meet
.........................................................................................................................................................
MATEMÁTICA
Practicamos cálculos mentales
jueves, 13 de mayo de 2021
Actividades del meet del miércoles 12/5
Prácticas del Lenguaje
Hablamos sobre la vida de Horacio Quiroga
Luego leimos el cuento "Las medias de los flamencos"
Cierta vez las víboras dieron un gran baile. Invitaron a las ranas y a los sapos, a los flamencos, y a los yacarés y a los peces. Los peces, como no caminan, no pudieron bailar; pero siendo el baile a la orilla del río, los peces estaban asomados a la arena, y aplaudían con la cola.
Los yacarés, para adornarse bien, se habían puesto en el pescuezo un collar de plátanos, y fumaban cigarros paraguayos. Los sapos se habían pegado escamas de peces en todo el cuerpo, y caminaban meneándose, como si nadaran. Y cada vez que pasaban muy serios por la orilla del río, los peces les gritaban haciéndoles burla.
Las ranas se habían perfumado todo el cuerpo, y caminaban en dos pies. Además, cada una llevaba colgada, como un farolito, una luciérnaga que se balanceaba.
Pero las que estaban hermosísimas eran las víboras. Todas, sin excepción, estaban vestidas con traje de bailarina, del mismo color de cada víbora. Las víboras coloradas llevaban una pollerita de tul colorado; las verdes, una de tul verde; las amarillas, otra de tul amarillo; y las yararás, una pollerita de tul gris pintada con rayas de polvo de ladrillo y ceniza, porque así es el color de las yararás.
Y las más espléndidas de todas eran las víboras de que estaban vestidas con larguísimas gasas rojas, y negras, y bailaban como serpentinas Cuando las víboras danzaban y daban vueltas apoyadas en la punta de la cola, todos los invitados aplaudían como locos.
Sólo los flamencos, que entonces tenían las patas blancas, y tienen ahora como antes la nariz muy gruesa y torcida, sólo los flamencos estaban tristes, porque como tienen muy poca inteligencia, no habían sabido cómo adornarse. Envidiaban el traje de todos, y sobre todo el de las víboras de coral. Cada vez que una víbora pasaba por delante de ellos, coqueteando y haciendo ondular las gasas de serpentinas, los flamencos se morían de envidia.
Un flamenco dijo entonces:
—Yo sé lo que vamos a hacer. Vamos a ponernos medias coloradas, blancas y negras, y las víboras de coral se van a enamorar de nosotros.
Y levantando todos juntos el vuelo, cruzaron el río y fueron a golpear en un almacén del pueblo.
—¡Tan-tan! —pegaron con las patas.
—¿Quién es? —respondió el almacenero.
—Somos los flamencos. ¿Tiene medias coloradas, blancas y negras?
—No, no hay —contestó el almacenero—. ¿Están locos? En ninguna parte van a encontrar medias así. Los flamencos fueron entonces a otro almacén.
—¡Tan-tan! ¿Tienes medias coloradas, blancas y negras?
El almacenero contestó:
—¿Cómo dice? ¿Coloradas, blancas y negras? No hay medias así en ninguna parte. Ustedes están locos. ¿quiénes son?
—Somos los flamencos— respondieron ellos .
Y el hombre dijo:
—Entonces son con seguridad flamencos locos.
Fueron a otro almacén.
—¡Tan-tan! ¿Tiene medias coloradas, blancas y negras?
El almacenero gritó :
—¿De qué color? ¿Coloradas, blancas y negras ? Solamente a pájaros narigudos como ustedes se les ocurre pedir medias así. ¡Váyanse en seguida!
Y el hombre los echó con la escoba.
Los flamencos recorrieron así todos los almacenes, y de todas partes los echaban por locos.
Entonces un tatú, que había ido a tomar agua al río se quiso burlar de los flamencos y les dijo, haciéndoles un gran saludo:
—¡Buenas noches, señores flamencos! Yo sé lo que ustedes buscan . No van a encontrar medias así en ningún almacén . Tal vez haya en Buenos Aires, pero tendrán que pedirlas por encomienda postal. Mi cuñada, la lechuza, tiene medias así. Pídanselas, y ella les va a dar las medias coloradas, blancas y negras.
Los flamencos le dieron las gracias, y se fueron volando a la cueva de la lechuza. Y le dijeron :
—¡Buenas noches, lechuza! Venimos a pedirte las medias coloradas, blancas y negras. Hoy es el gran baile de las víboras, y si nos ponemos esas medias, las víboras de coral se van a enamorar de nosotros.
—¡Con mucho gusto! —respondió la lechuza—. Esperen un segundo, y vuelvo en seguida.
Y echando a volar, dejó solos a los flamencos; y al rato volvió con las medias. Pero no eran medias, sino cueros de víboras de coral, lindísimos cueros. recién sacados a las víboras que la lechuza había cazado.
—Aquí están las medias —les dijo la lechuza—. No se preocupen de nada, sino de una sola cosa: bailen toda la noche, bailen sin parar un momento, bailen de costado, de cabeza, como ustedes quieran; pero no paren un momento, porque en vez de bailar van entonces a llorar.
Pero los flamencos, como son tan tontos, no comprendían bien qué gran peligro había para ellos en eso, y locos de alegría se pusieron los cueros de las víboras como medias, metiendo las patas dentro de los cueros, que eran como tubos. Y muy contentos se fueron volando al baile.
Cuando vieron a tos flamencos con sus hermosísimas medias, todos les tuvieron envidia. Las víboras querían bailar con ellos únicamente, y como los flamencos no dejaban un Instante de mover las patas, las víboras no podían ver bien de qué estaban hechas aquellas preciosas medias.
Pero poco a poco, sin embargo, las víboras comenzaron a desconfiar. Cuando los flamencos pasaban bailando al lado de ellas, se agachaban hasta el suelo para ver bien.
Las víboras de coral, sobre todo, estaban muy inquietas. No apartaban la vista de las medias, y se agachaban también tratando de tocar con la lengua las patas de los flamencos, porque la lengua de la víbora es como la mano de las personas. Pero los flamencos bailaban y bailaban sin cesar, aunque estaban cansadísimos y ya no podían más.
Las víboras de coral, que conocieron esto, pidieron en seguida a las ranas sus farolitos, que eran bichitos de luz, y esperaron todas juntas a que los flamencos se cayeran de cansados.
Efectivamente, un minuto después, un flamenco, que ya no podía más, tropezó con un yacaré, se tambaleó y cayó de costado. En seguida las víboras de coral corrieron con sus farolitos y alumbraron bien las patas de! flamenco. Y vieron qué eran aquellas medias, y lanzaron un silbido que se oyó desde la otra orilla del Paraná.
—¡No son medias!— gritaron las víboras—. ¡ Sabemos lo que es! ¡Nos han engañado! ¡Los flamencos han matado a nuestras hermanas y se han puesto sus cueros como medias! ¡Las medias que tienen son de víboras de coral
Al oír esto, los flamencos, llenos de miedo porque estaban descubiertos, quisieron volar; pero estaban tan cansados que no pudieron levantar una sola pata. Entonces las víboras de coral se lanzaron sobre ellos, y enroscándose en sus patas les deshicieron a mordiscones las medias. Les arrancaron las medias a pedazos, enfurecidas y les mordían también las patas, para que murieran.
Los flamencos, locos de dolor, saltaban de un lado para otro sin que las víboras de coral se desenroscaran de sus patas, Hasta que al fin, viendo que ya no quedaba un solo pedazo de medias, las víboras los dejaron libres, cansadas y arreglándose las gasas de sus trajes de baile.
Además, las víboras de coral estaban seguras de que los flamencos iban a morir, porque la mitad, por lo menos, de las víboras de coral que los habían mordido eran venenosas.
Pero los flamencos no murieron. Corrieron a echarse al agua, sintiendo un grandísimo dolor y sus patas, que eran blancas, estaban entonces coloradas por el veneno de las víboras. Pasaron días y días, y siempre sentían terrible ardor en las patas, y las tenían siempre de color de sangre, porque estaban envenenadas.
Hace de esto muchísimo tiempo. Y ahora todavía están los flamencos casi todo el día con sus patas coloradas metidas en el agua, tratando de calmar el ardor que sienten en ellas.
A veces se apartan de la orilla, y dan unos pasos por tierra, para ver cómo se hallan. Pero los dolores del veneno vuelven en seguida, y corren a meterse en el agua. A veces el ardor que sienten es tan grande, que encogen una pata y quedan así horas enteras, porque no pueden estirarla.
Esta es la historia de los flamencos, que antes tenían las patas blancas y ahora las tienen coloradas. Todos los peces saben por qué es, y se burlan de ellos. Pero los flamencos, mientras se curan en el agua, no pierden ocasión de vengarse, comiéndose a cuanto pececito se acerca demasiado a burlarse de ellos.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Matemática
Completar las actividades de las páginas 20 y 21 del libro "Hacer matemática"
domingo, 9 de mayo de 2021
Actividades semana del 10/5 al 14/5
Hola! les dejo las actividades para estos dias.
El día miércoles 12/5 a las 13:30 hs vamos a conectarnos por meet TODOS (burbuja roja-burbuja verde y exceptuados)
meet.google.com/bax-wtpz-zpt
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
PRÁCTICAS DEL LENGUAJE
Vamos a comenzar a trabajar con los "Cuentos de la Selva" de Horacio Quiroga
Les dejo el primer cuento y luego unas preguntas para responder sobre el mismo. También les dejo un enlace de youtube donde hay un relato del cuento
https://www.youtube.com/watch?v=DPQlEb2p78M
EL LORO PELADO
Había una vez una banda de loros que vivía en el monte. De mañana temprano iban a comer choclos a la chacra, y de tarde comían naranjas. Hacían gran barullo con sus gritos, y tenían siempre un loro de centinela en los árboles más altos, para ver si venía alguien. Los loros son tan dañinos como la langosta, porque abren los choclos para picotearlos, los cuales, después, se pudren con la lluvia. Y como al mismo tiempo los loros son ricos para comer guisados, los peones los cazaban a tiros. Un día un hombre bajó de un tiro a un loro centinela, el que cayó herido y peleó un buen rato antes de dejarse agarrar.
El peón lo llevó a la casa, para los hijos del patrón, los chicos lo curaron porque no tenía más que un ala rota. El loro se curó muy bien, y se amansó completamente. Se llamaba Pedrito. Aprendió a dar la pata; le gustaba estar en el hombro de las per-sonas y con el pico les hacía cosquillas en la oreja.
Vivía suelto, y pasaba casi todo el día en los naranjos y eucaliptos del jardín. Le gustaba también burlarse de las gallinas. A las cuatro o cinco de la tarde, que era la hora en que tomaban el té en la casa, el loro entraba también en el comedor, y se subía con el pico y las patas por el mantel, a comer pan mojado en leche. Tenía locura por el té con leche. Tanto se daba Pedrito con los chicos, y tantas cosas le decían las criaturas, que el loro aprendió a hablar. Decía: “¡Buen día lorito!...” “¡Rica la papa!...” “¡Papa para Pedrito!...”. Decía otras cosas más que no se pueden decir, porque los loros, como los chicos, aprenden con gran facilidad malas palabras.
Cuando llovía, Pedrito se encrespaba y se contaba a sí mismo una porción de cosas, muy bajito. Cuando el tiempo se componía, volaba entonces gritando como un loco. Era, como se ve, un loro bien feliz, que además de ser libre, como lo desean todos los pájaros, tenía también, como las personas ricas, su five o'clock tea.
Ahora bien: en medio de esta felicidad, sucedió que una tarde de lluvia salió por fin el sol después de cinco días de temporal, y Pedrito se puso a volar gritando: —”¡Qué lindo día, lorito!... ¡Rica papa!... ¡La pata, Pedrito!...” —y volaba lejos, hasta que vio debajo de él, muy abajo, el río Paraná, que parecía una lejana y ancha cinta blanca. Y siguió, siguió, siguió volando, hasta que se asentó por fin en un árbol a descansar.
Y he aquí que de pronto vio brillar en el suelo, a través de las ramas, dos luces verdes, como enormes bichos de luz. —¿Qué será? —se dijo el loro—. “¡Rica, papa!...” ¿Qué será eso?... “¡Buen día, Pedrito!...” El loro hablaba siempre así, como todos los loros, mezclando las palabras sin ton ni son, y a veces costaba entenderlo. Y como era muy cu- rioso, fue bajando de rama en rama, hasta acercarse. Entonces vio que aquellas dos luces verdes eran los ojos de un tigre que estaba agachado, mirándolo fijamente. Pero Pedrito estaba tan contento con el lindo día, que no tuvo ningún miedo. —¡Buen día, tigre! —le dijo—. “¡La pata, Pedrito!...” Y el tigre, con esa voz terriblemente ronca que tiene le respondió: —¡Bu-en-día! —¡Buen día, tigre! —repitió el loro—. “¡Rica papa!... ¡rica papa!... ¡rica papa!...” Y decía tantas veces “¡rica papa!” porque ya eran las cuatro de la tarde, y tenía muchas ganas de tomar té con leche. El loro se había olvidado de que los bichos del monte no toman té con leche, y por esto lo convidó al tigre. —¡Rico té con leche!—le dijo—. “¡Buen día, Pedrito!...” ¿Quieres tomar té con leche conmigo, amigo tigre? Pero el tigre se puso furioso porque creyó que el loro se reía de él, y además, como tenía a su vez hambre se quiso comer al pájaro hablador. Así que le contestó: —¡Bue-no! ¡Acérca-te un po-co que soy sordo! El tigre no era sordo; lo que quería era que Pedrito se acercara mucho para agarrarlo de un zarpazo. Pero el loro no pensaba sino en el gusto que tendrían en la casa cuando él se presentara a tomar té con leche con aquel magnífico amigo. Y voló hasta otra rama más cerca del suelo. —¡Rica papa, en casa! —repitió, gritando cuanto podía. —¡Más cer-ca! ¡No oi-go! —respondió el tigre con su voz ronca. El loro se acercó un poco más y dijo: —¡Rico té con leche! —¡Más cer-ca toda-vía! —repitió el tigre. El pobre loro se acercó aun más, y en ese momento el tigre dio un terrible salto, tan alto como una casa, y alcanzó con la punta de las uñas a Pedrito. No alcanzó a matarlo, pero le arrancó todas las plumas del lomo y la cola entera.
No le quedó una sola pluma en la cola. —¡Tomá! —Rugió el tigre—. Andá a tomar té con leche... El loro, gritando de dolor y de miedo, se fue volando, pero no podía volar bien, porque le faltaba la cola que es como el timón de los pájaros. Volaba cayéndose en el aire de un lado para otro, y todos los pájaros que lo encontraban se alejaban asustados de aquel bicho raro.
Por fin pudo llegar a la casa, y lo primero que hizo fue mirarse en el espejo de la cocinera. ¡Pobre Pedrito! Era el pájaro más raro y más feo que puede darse, todo pelado, todo rabón y temblando de frío. ¿Cómo iba a presentarse en el comedor con esa figura? Voló entonces hasta el hueco que había en el tronco de un eucalipto y que era como una cueva, y se escondió en el fondo, tiritando de frío y de vergüenza.
Pero entretanto, en el comedor todos extrañaban su ausencia: —¿Dónde estará Pedrito? —decían. Y llamaban— ¡Pedrito! ¡Rica papa, Pedrito! ¡Té con leche, Pedrito!. Pero Pedrito no se movía de su cueva, ni respondía nada, mudo y quieto. Lo buscaron por todas partes, pero el loro no apareció. Todos creyeron entonces que Pedrito había muerto, y los chicos se echaron a llorar.
Todas las tardes, a la hora del té, se acordaban siempre del loro, y recordaban también cuánto le gustaba comer pan mojado en té con leche. ¡Pobre Pedrito! Nunca más lo verían porque había muerto.
Pero Pedrito no había muerto, sino que continuaba en su cueva sin dejarse ver por nadie, porque sentía mucha vergüenza de verse pelado como un ratón. De noche bajaba a comer y subía en seguida. De madrugada descendía de nuevo, muy ligero, e iba a mirarse en el espejo de la cocinera, siempre muy triste porque las plumas tardaban mucho en crecer.
Hasta que por fin un día, o una tarde, la familia sentada a la mesa a la hora del té vio entrar a Pedrito muy tranquilo, balanceándose como si nada hubiera pasado. Todos se querían morir, morir de gusto cuando lo vieron bien vivo y con lindísimas plumas. —¡Pedrito, lorito! —le decían—. ¡Qué te pasó, Pedrito! ¡Qué plumas brillantes que tiene el lorito! Pero no sabían que eran plumas nuevas, y Pedrito, muy serio, no decía tampoco una palabra. No hacía sino comer pan mojado en té con leche. Pero lo que es hablar, ni una sola palabra.
Por eso, el dueño de casa se sorprendió mucho cuando a la mañana siguiente el loro fue volando a pararse en su hombro, charlando como un loco. En dos minutos le contó lo que había pasado: Un paseo al Paraguay, su encuentro con el tigre, y lo demás; y concluía cada cuento cantando: —¡Ni una pluma en la cola de Pedrito! ¡Ni una pluma! ¡Ni una pluma! Y lo invitó a ir a cazar al tigre entre los dos.
El dueño de casa, que precisamente iba en ese momento a comprar una piel de tigre que le hacía falta para la estufa, quedó muy contento de poderla tener gratis. Y volviendo a entrar en la casa para tomar la escopeta, emprendió junto con Pedrito el viaje al Paraguay. Convinieron en que cuando Pedrito viera al Tigre, lo distraería charlando, para que el hombre pudiera acercarse despacito con la escopeta.
Y así pasó. El loro, sentado en una rama del árbol, charlaba y charlaba, mirando al mismo tiempo a todos lados, para ver si veía al tigre. Y por fin sintió un ruido de ramas partidas, y vio de repente debajo del árbol dos luces verdes fijas en él: eran los ojos del tigre. Entonces el loro se puso a gritar: —¡Lindo día!... ¡Rica papa!... ¡Rico té con leche!... ¿Querés té con leche?. .. El tigre enojadísimo al reconocer a aquel loro pelado que él creía haber muerto, y que tenía otra vez lindísimas plumas, juró que esa vez no se le escaparía, y de sus ojos brotaron dos rayos de ira cuando respondió con su voz ronca: —¡Hacer-ca-te más! ¡Soy sor-do! El loro voló a otra rama más próxima, siempre charlando: —¡Rico, pan con leche! ... ¡ESTA AL PIE DE ESTE ARBOL ! ... Al oír estas últimas palabras, el tigre lanzó un rugido y se levantó de un salto. —¿Con quién estás hablando? —bramó—. ¿A quién le has dicho que estoy al pie de este árbol? —¡A nadie, a nadie! —gritó el loro—. “¡Buen día, Pedrito! ... ¡La pata, lorito!...” Y seguía charlando y saltando de rama en rama, y acercándose. Pero él había dicho: está al pie de este árbol para avisarle al hombre, que se iba arrimando bien agachado y con la escopeta al hombro. Y llegó un momento en que el loro no pudo acercarse más, porque si no, caía en la boca del tigre, y entonces gritó: —“¡Rica papa!…” ¡ATENCION! —¡Más cer-ca aun! —rugió el tigre, agachándose para saltar. —“¡Rico, té con leche!...” ¡CUIDADO VA A SALTAR! Y el tigre saltó, en efecto.
Dio un enorme salto, que el loro evitó lanzándose al mismo tiempo como una flecha en el aire. Pero también en ese mismo instante el hombre, que tenía el cañón de la escopeta recostado contra un tronco para hacer bien la puntería, apretó el gatillo, y nueve balines del tamaño de un garbanzo cada uno entraron como un rayo en el corazón del tigre, que lanzando un bramido que hizo temblar el monte entero, cayó muerto.
Pero el loro, ¡qué gritos de alegría daba! ¡Estaba loco de contento, porque se había vengado —¡y bien vengado!— del feísimo animal que le había sacado las plumas! El hombre estaba también muy contento, porque matar a un tigre es cosa difícil, y, además, tenía la piel para la estufa del comedor. Cuando llegaron a la casa, todos supieron por qué Pedrito había estado tanto tiempo oculto en el hueco del árbol y todos lo felicitaron por la hazaña que había hecho.
Vivieron en adelante muy contentos. Pero el loro no se olvidaba de lo que le había hecho el tigre, y todas las tardes, cuando entraba en el comedor para tomar el té se acercaba siempre a la piel del tigre, tendida delante de la estufa, y lo invitaba a tomar té con leche. —¡Rica papa!... —le decía—. ¿Querés té con leche?. ¡La papa para el tigre!... Y todos se morían de risa. Y Pedrito también.
F I N
---------------------------------
Respondemos
Para contestar estas preguntas me gustaría que lo hagas elaborando pequeños textos y no sean palabras sueltas u oraciones cortitas. Es importante explicar el contexto y que la respuesta nos de una idea clara de lo que sucede y lo que es mas importante, responda correctamente la pregunta
1) ¿Cómo llego Pedrito a la casa?
2) ¿Qué es lo que más le gusta comer al loro?
3) ¿Por qué motivo Pedrito se fue volando muy lejos hasta encontrarse con el tigre?
4) ¿Cómo engañó el tigre a Pedrito para intentar comérselo?
5) Contá que sucedió finalmente con el tigre y explicá cómo pasó
6) Buscá información sobre Horacio Quiroga (vamos a usarla en el meet)
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
MATEMÁTICA
Resolvé las siguientes actividades:
Actividades 1 y 2 de la página 16
Actividades 4, 5 y el cuadrito amarillo de la página 17
Actividades 6, 7 y 8 de la página 18
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
CIENCIAS NATURALES
En todos los ambientes es necesaria la presencia de seres bióticos y abióticos, se necesitan uno del otro. Pero veamos... ¿Qué son los seres bióticos y abióticos?
Cuándo hablamos de seres vivos en un ambiente, no hablamos sólo de animales. También nos referimos a las plantas, a los hongos, al reino protista (algas y protozoos) y al reino monera (bacterias).
Todos los seres vivos comparten características que los definen como tales. Veamos cuáles son esas características.
ACTIVIDAD
1) ¿Cuál es la diferencia entre factores bióticos y abióticos?
2) ¿Cuáles son las siete características que identifican a los seres vivos?
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
PROYECTO: MI PROMESA A LA BANDERA
Leer la escena 1 del segundo acto del libro "Belgrano hace bandera y le sale de primera"
lunes, 3 de mayo de 2021
Hola! Espero que se encuentren todos muy bien. Les dejo las actividades de lunes y martes
Recuerden que mañana martes vamos a tener meet con la burbuja roja y el jueves con la burbuja verde. Los exceptuados deben elegir un dia para conectarse y los que circunstancialmente no estan asistiendo deben conectarse con la burbuja que le corresponde.
El enlace es meet.google.com/bax-wtpz-zpt
MATEMATICA
Mirar desde la página 9 a la 14 del libro "Hacer Matemáticay completar las actividades que estén sin hacer
......................................................
CIENCIAS SOCIALES
Mira las imagenes y lee con atencion los textos
viernes, 23 de abril de 2021
Actividades para exceptuados
Hola! les dejo algunas actividades para que vayan realizando
MATEMÁTICA
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
PRÁCTICAS DEL LENGUAJE
PROYECTO: MI PROMESA A LA BANDERA (recordá que este proyecto debe estar con una carátula aparte en la carpeta)
LEER LA ESCENA 1 DEL PRIMER ACTO (PÁGINAS 7 A 13) DEL LIBRO "BELGRANO HACE BANDERA Y LE SALE DE PRIMERA" Y RESPONDÉ:
1) Nombrá los personajes que aparecen
2) ¿Cuáles son las intenciones reales de las promesas que hace el candidato?
3) ¿Por qué el candidato quiere echar al Hombre y a la Mujer del pueblo?
4) ¿Por qué te parece que el hombre y la mujer le gritan esas cosas al candidato?
5) Escribí la frase que dice Manuel Belgrano cuando aparece en escena
domingo, 28 de marzo de 2021
Tarea semana del 29/3 al 31/3
Hola! les dejo la tarea de para esta semana.
Ciencias Sociales
2 DE ABRIL: DIA DEL VETERANO Y LOS CAÍDOS EN LA GUERRA DE MALVINAS
El 22 de noviembre de 2000 el gobierno nacional estableció este día de memoria de lo ocurrido y homenaje a veterano y caídos en esa guerra.
La Junta Militar ordenó el desembarco de tropas en Malvinas, entreviendo que un conflicto con el Reino Unido a causa del histórico reclamo nacional le permitiría no sólo tramitar esta crisis interna sino incluso reposicionarse para plantear las condiciones de su propia sucesión. El conflicto derivó en una guerra y la derrota en la guerra, en el principio del fin del terrorismo de Estado en Argentina.
La dictadura militar encabezada por Leopoldo Galtieri movilizó 23 428 combatientes, de los cuales murieron 649 argentinos y resultaron heridos 1093. El 70% eran jóvenes entre 18 y 20 años alistados de forma obligatoria y en precarias condiciones para dar batalla al Reino Unido. Combatieron con mucha valentía en condiciones adversas debido a la enorme improvisación de los responsables de la conducción política y militar. Durante el conflicto bélico. A los caídos en combate se suman los más de 500 suicidios motivados por secuelas y traumas de posguerra.
Los invito a ver el siguiente video: www.youtube.com/watch?v=58wl5VMZDYo
Ahora les propongo que investiguen y respondan las siguientes preguntas:
1) ¿Dónde se ubican las Islas Malvinas?
2) ¿Cuáles son los argumentos geográficos, históricos y jurídicos por los que las Malvinas son Argentinas?
-----------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------
Tarea de Matemática
Completá las sumas
3000 + _______= 3300
3000 + _______= 4000
3000 + _____ = 6000
3000 + _______= 10000
3000 +_______= 3010
1500 + _______= 3000
Completá las restas
3000 - _______= 1500
3000 - _______= 100
3000 - _______ = 2900
3000 - ______ = 2999
3000 - _______ = 1800
3000 - _______= 1456
Para pensar!!!
El jueves , en una florería, vendieron 156 flores. Al cerrar el negocio quedaban 134 flores ¿ Cuántas había al abrirlo?
Un teatro ofrece una función para colegios. Asisten 748 chicos en total. Las butacas están organizadas en 35 filas de 26 cada una. ¿ Qué capacidad tiene el teatro?














